Monica y yo tomamos una siesta en Barcelona para estar vigorizadas por la noche. Pero cuando nosotros nos despertamos, Eran medianoche. Queríamos comer algo antes de salir a una discoteca. Antes de dormir, nosotros queríamos despertarnos a las nueve de la noche. Nosotros salimos el hostal y buscabamos la calle por un restaurante abierto pero todos los restaurantes estaban cerrados. A este momento, nosotros teniamos miedo. Nosotros regresamos al hostal. El portero dijo que había un restaurante que estaba cerca y abierto. Nosotros corrimos al restaurante. Comimos los salchichas, las ensaladas, el pollo, y patatas fritas. Estabamos alegres después de comer.
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